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MI LENGUA, MI FUENTE

MI LENGUA, MI FUENTE

Santiago 3

"...Si alguno no ofende en palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo."
St 3:2

Diciendo y haciendo, es un dicho popular, pero no por eso debemos interpretar que lo dicho no es un hecho en sí. Pues lo dicho es un "hecho de la lengua"
Por los hechos de la lengua, se producen hechos del cuerpo, y no solo de nuestro propio cuerpo, sino también de otros, que obedecen o responden a lo hecho por nuestra lengua.

Pensamos que decir no es hacer, pero "decir" es un hecho en sí.

Si los actos de la lengua no fueran hechos en sí mismos, no podríamos decir que alabamos a Dios mientras cantamos. Así que con la lengua se hacen actos buenos, como alabar, bendecir, saludar, expresar amor, enseñar, etc...
Pero así mismo, se pueden hacer actos de maldad, como maldecir, desacreditar, expresar odio, desinformar, manipular, matonear, etc...
Santiago nos recuerda que nuestros hechos no solamente son con las acciones del cuerpo ejecutadas por nuestras manos y pies, sino que también son hechos "aquello que se dice", aunque no toca físicamente a nadie, si puede tocar espiritualmente y emocionalmente.

Lo anterior fue primeramente enseñado por el mismo Jesús en el sermón del monte, mientras hablaba sobre la ira dijo: "...cualquiera que DIGA: Necio, a su hermano, será culpable..."
"...y cualquiera que le DIGA: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego"

Así que no es de extrañar que Santiago diga que la lengua es inflamada por el infierno. Por lo tanto debemos entender que una forma fácil que tiene el infierno (enemigo) para entrar en nosotros es a través de la ira, y que su mayor instrumento para hacer daño a los que nos escuchan y a nosotros mismos, es la lengua.

De una misma lengua salen bendiciones y a veces maldiciones. Pero esto NO DEBE SER ASÍ. V10

Santiago expresa correctamente que ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado.
¿Y entonces qué haremos para que nuestra lengua, la cual es como nuestra fuente, pueda dar agua dulce y salutífera, y no agua salada y de muerte?
El mismo Santiago en su capítulo 3 nos habla de "La sabiduría que proviene de lo alto". Y ciertamente consideramos sabio a quien dice cosas buenas y sobre todo en el momento indicado.

Pero no es de hombres el ser perfecto en palabras todo el tiempo y en todo momento. V2

Sino que dicha sabiduría proviene de lo alto, proviene de Dios, y que dicha sabiduría nos da las herramientas para domar la lengua.
Así que la sabiduría que viene de lo alto es la herramienta, porque dicha sabiduría es:
Sabiduría PURA, la cual nos lleva a actuar y hablar de forma:
- PACIFICA
- AMABLE
- BENIGNA
- Llenos de MISERICORDIA
- Llevando BUENOS FRUTOS
- Sin INCERTIDUMBRE
- Sin HIPOCRESÍA.

- Haciendo la Paz
Lo cual nos va a llevar a tener Frutos de Justicia.
Porque solo así obtendremos nuestra Paz y la de los demás.
El hombre por si mismo no puede domar la lengua, pero DIOS TODOPODEROSO, su HACEDOR, si puede.

Por lo tanto, mantengámonos firmes y cerca de aquel del cual procede la sabiduría de lo alto, de aquel que en si mismo es la paz y que sus palabras fueron y siguen siendo vida para nosotros, de aquel que llamamos EL ALTÍSIMO.

Dios nos bendiga.

somos una iglesia familiar

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